Jazz de Cine

Si bien la primera película sonora de la historia del cine tuvo como protagonista al jazz en el documental El cantor de jazz (1927), no es menos cierto que éste tuvo que viajar hasta Francia para tener un tratamiento mucho más digno en las pantallas. En los años 30 y 40, Hollywood utilizó el jazz sólo en la comedia musical y en las películas de gangsters. Años después, el jazz sirvió de banda sonora a grandes películas, pero el género tardó en obtener el reconocimiento merecido, hasta la aparición de cintas como Cotton Club (Coppola, 1984), ‘Round midnight (B. Tavernier, 1986), Bird (Clint Eastwood, 1988), Kansas city (Robert Altman, 1996) o Acordes y desacuerdos (Woody Allen, 1996), que pusieron a esta música en su sitio y la abrieron, a su vez, a un gran público.

Con este título, CCJQ nos propone un recorrido por la historia del jazz en el cine a través de las películas más emblemáticas y representativas de lo que podríamos llamar este “subgénero”, nacido, como veremos, de la conjunción de estas dos maravillosas artes.